viernes, 13 de abril de 2012

Bratislava, República de Eslovaquia.


Este fin de semana de Pascua nos tomamos cinco días y nos fuimos a recorrer las capitales Imperiales; los primeros dos días estuvimos en Viena (Austria), y los últimos dos en Budapest (Hungría), ya hablaré de ellas y su monumentabilidad que nos dejó impresionados y les mostraré algunas de las 800 fotos que sacamos en ambas capitales. Y en el día tres, nos fuimos hasta Bratislava, la capital y mayor ciudad de Eslovaquia, cuenta con aproximadamente 500.000 habitantes (2006) y está situada a orillas del Danubio, cerca de las fronteras con Austria y Hungría. Se encuentra a unos 60 km de Viena.

La ciudad tiene la mayor densidad de población de Europa central. Los montes Cárpatos comienzan en el territorio ocupado por la ciudad (Malé Karpaty, «Pequeños Cárpatos»). Bratislava es la sede del parlamento y gobierno eslovacos y cuenta con una gran oferta artística, cultural y educativa. En los últimos años está en proceso de transformación, tanto a nivel de recuperación de edificios emblemáticos, como en la mejora de las deterioradas infraestructuras heredadas del antiguo régimen comunista. La zona más interesante desde el punto de vista monumental y artístico es la Ciudad Vieja, pintoresca y acogedora, donde se puede disfrutar de una gran variedad de comercios y servicios, aunque los precios son sensiblemente superiores a los de otras zonas de la ciudad, y por supuesto duplican o triplican a los del interior del país. Mención especial merece también el puerto fluvial, donde se pueden ver barcos mercantes y una gran actividad.

Los territorios del sur de Eslovaquia incluyendo Bratislava formaron parte del reino de Hungría desde la llegada de los húngaros en 895, hasta el fin de la Primera Guerra Mundial en 1919. El Castillo de Bratislava se erigió en el siglo XV durante el reinado de Segismundo de Hungría (Zigmund Luxenbourg). En 1811, un incendio destruyó el castillo, así como gran parte del caserío aledaño y, posteriormente, se llevó a cabo una reconstrucción del conjunto. Actualmente, el castillo alberga el Museo Nacional Eslovaco, que abarca exhibiciones arqueológicas, históricas y artísticas.

Y aquí me quiero detener unos segundos para contarles algo que me interesó mucho, la leyenda del Castillo de Bratislava que con cuatro torres en sus extremos parece una mesa invertida y según las lenguas del lugar originó la siguiente historia…

Cuenta la leyenda que los habitantes del castillo con cierta frecuencia se despertaban como que hubieran sido golpeados. Parecía que ellos no hubieran dormido sobre sus camas sino que la cama hubiera reposado sobre ellos. En las mañanas encontraban en el piso los cuadros, la porcelana rota y distintas cosas en desorden.
Sin saber que hacer la reina mandó a llamar a la bruja del reino. Cuando la bruja vio todo lo que pasaba inmediatamente supo que por aquí pasaba "Klingsor", un gigante brujo de Transilvania que en su viaje a su tierra natal en Baviera se detenía en Bratislava, donde al ver el castillo-mesa, lo volteaba dormía en él y en la mañana lo regresaba a su posición original y continuaba su viaje. La bruja mandó un mensaje a su "colega" pidiéndole que dejara tranquilo el castillo y parece que funcionó porque desde esa época nadie mas a vuelto a quejarse ...







Fotografías del castillo (Distintas vistas) y del caso antiguo de la ciudad de Bratislava.

3 comentarios:

Gelois dijo...

Me gustó tu explicación del viaje. Llegue a ti y encontré lo que publicaría para mi nueva entrada sobre Bratislava que se lo debo a algunos amigos que tengo por allá.
Muy buenos reportajes tienes de diferentes países. Felicidades.

Un beso,

Alicia Seminara dijo...

Buenísimo Omar!

Qué hermosos lugares!

Me encantaría ir allí!

Gera dijo...

Hermoso recorrido. La zona vieja de la ciudad es muy bella.

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