lunes, 19 de abril de 2010

La increíble historia de LUIS II de Baviera.


Luis II de Baviera es uno de los personajes que más me han fascinado en los últimos tiempos. En mi opinión poco más se puede decir de él después de la magnífica película Ludwig, de Visconti. Todo lo que se podría contar sobre él lo ha contado ya tan bien Visconti, con tanta delicadeza visual, como la vida misma del monarca (hay que tener en cuenta que es Visconti: 3 horas y 40 minutos de peli de bellísimas imágenes), que se me difícil escribir un pequeño resumen, pero vamos a intentarlo

El 25 de agosto de 1845, se les comunicó a los habitantes de la capital del país, Munich, que el príncipe heredero Maximiliano y su esposa María, princesa de Prusia, habían tenido un niño. El joven príncipe al que le esperaba el trono de Baviera, fue bautizado con el nombre Ludwig Otto Frederik Wilhelm.
A la muerte de su padre, Maximiliano II, y cuando sólo tenía 18 años y medio, Ludwig fue coronado rey de
Baviera en 1864. Pero Ludwig quería vivir su propia vida, su vida de libertad en mundos de fantasía. Por eso comenzó a construir unos castillos y palacios magníficos, al más puro estilo neoromántico y allí se retiraba a vivir lejos de los problemas de la corte y del reino.

El joven príncipe heredero, idealista y entusiasta del romanticismo, amaba las poesías de Schiller e influenciado por ello se fue apartando del mundo real para refugiarse en su propio paraíso espiritual. Mientras en Munich le criticaban por sus gastos fatuos y su no gobernar.
Ludwig fue el gran mecenas de Wagner, lo conoció el 2 de febrero de 1861 en la representación de la Opera “Lohengrin”. En esta composición, el rey Luis encontró la interpretación de todos sus sueños.
Dado el mal carácter de Wagner dicen los que saben que se portó bastante mal con el joven rey a pesar de todo lo que éste hizo por él.
Pero parece que al rey estas cosas no le importaban, tal es así que en el castillo de Neuschwanstein hizo pintar en el salón de los cantores, en el 4to. Piso, la Saga de Parsifal, en los vestíbulos del 3ero y 4to. piso, la Saga de Gudrun y Sigurdo de la nórdica Edda. En las habitaciones de los aposentos del rey, en el 3er. piso se hicieron las pinturas sobre las Sagas de Tannhäuser, de Lohengrin y de Tristan e Isolda.
Ludwig era el primo de Sissi emperatriz, y con ella compartía ese deseo por huir, por salir de la realidad, por andar en trineo por las noches, así como el hastío hacia la corte y demás responsabilidades que conlleva reinar.
El 27 de enero de 1867 se celebró el compromiso entre Luis II y su prima la princesa Sofía Carlotta de Baviera, hermana de Sissi, la emperatriz de Austria. La boda se fijo para el 12 de octubre del mismo año, pero el 10 de octubre , dos días antes del casamiento y con todo listo para la gran fiesta, el joven rey rompió el compromiso y nunca mas pensó en casarse.
De los castillos que mando construir, solo uno pudo ver terminado; el de Linderhof, los otros dos; el de Neuschwanstein, y el de Herrenchiemsee, no, por más que vivió algún tiempo en ellos, no se terminaron hasta mucho tiempo después de su muerte. Y pensar que el rey había dejado expresas indicaciones de que nadie ajeno a su círculo íntimo, o sea, ningún extraño, podía pisar ninguno de sus castillos. Y hoy, los castillos Bávaros, son una fuente inagotable de divisas, dado los millones de turistas que los visitan anualmente.

Luis II fue declarado esquizofrénico, loco, y depuesto de su trono. Yo quiero creer que más bien lo que estaba es loco de fantasía, que no quería vivir en este mundo tan difícil, eligió las noches a los días, las ficciones del teatro y la opera, a los avatares vida misma, las sagas de los héroes a la cotidianidad de tener que gobernar.

Tres días después de ser recluido en el castillo de Berg, el 13 de junio de 1886, el rey murió ahogado en el lago Starnberg, frente al castillo que había sido su prisión.
Al parecer, por la tarde, Luis pidió pasear con su psiquiatra Gudden (quien le había diagnosticado una demencia incluso antes de examinarlo). Como pasó el tiempo y no regrasaban, decidieron ir en su búsqueda y al final los encontraron ahogados dentro del lago Starnberg. Como el monarca era un gran nadador, la muerte resultó muy extraña. Aunque la versión oficial fue la del suicidio, resulta difícil explicar la muerte de su médico. Se ha afirmado que pudo acabar con la vida de éste y después con la suya.
Otra hipótesis sobre su muerte, sería la de su posible asesinato: Luis resultaba un extraño e incómodo gobernante que cuando intervenía en las cuestiones políticas lo hacía para ir en contra de la política oficial, (no le gustaba la guerra) o para criticar a la casa imperial. De modo que pudo ser eliminado por los poderes de Baviera o de Alemania.
Aunque Luis II se llevó a la tumba la solución de este enigma, no resulta descabellada esta última tesis del asesinato porque este rey inconformista, de gran sensibilidad artística y homosexual fue, sin duda, un monarca excéntrico que vivió fuera de su tiempo.
El trono lo heredó su hermano Otto, quién sí que era un débil mental (según la expresión, la de la época), por lo que regenteó su tío, y luego reinó su primo. Baviera estaba abocada a unirse a la gran Alemania y después de la primera guerra mundial desapareció el reino de Baviera.




Castillos, de arriba hacia abajo:
Linderhof.
Neuschwanstein.
Hohenschwangau. (Era de su padre, está a 1000 metros de Neuschwanstein, desde aquí Luis II veia como se construia su castillo de leyenda)
Herrenchiemsee. (Quiso construir una réplica del palacio de Versalles en una isla del lago Chiemsee, cerca de Salzburgo, Austria)

5 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

Wow!

Apasionante!

Me parece que mis próximas lecturas virarán para ese lado!

Gracias!

Gera dijo...

Excelente el modo en que lo constaste. Increibles historias, no?

Polin dijo...

una maravilla!! yo quiero conocer esos lugares tambien!!! Gracias por darnos la oportunidad de viajar contigo

Mariana dijo...

Me encantan esos castillos.
Y mas me gustan tus relatos "historicos". Contas la historia con tanta sencillez que atrapa. Tendrias qeu pararte frente a una clase y contarle a tanto niño que anda pro el mundo ignorante de la historia porque nunca supo como aprenderla (convengamos que aprender fechas sin que te expliquen nada, no le gusta a nadie).
Ahora Luisito, otro incomprendido a quien agarraron y le pusieron el mote de loquito para moverlo del medio. Hay alguna gente que nace en una jaula y no es libre hasta que muere.

Omar Magrini dijo...

Muchas gracias atodos por los comentarios. Seria una experiencia muy interesante enseñar historia!!! lo que paso es que esta historia me atrapo mucho desde el comienzo. Se da el caso de aquellos que nacen con estrellas y aquellos que naces estrellados!
Un afectuoso saludo yq ue tengan un muy buen domingo!
Saludos
Omar

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