Ya que tengo las fotos seleccionadas y ordenadas vamos a publicarlas, de a poco, para no cansar.
Una nublada, y, un tanto fresca mañana de domingo, de diciembre, en Buenos Aires, salí a caminar y terminé recorriendo el barrio de San Telmo que está comprendido por las calles Chile, Av. Ingeniero Huergo, Brasil, Av. Paseo Colón, Av. Martín García, Defensa, Av. Caseros y Piedras. Limita con los barrios de Monserrat al norte, Puerto Madero al este, Boca al sudeste, Barracas al sudoeste y Constitución al oeste. Visita obligada de todos los turistas que arriban a conocer la Reina del Plata.
San Telmo (San Pedro González Telmo) es uno de los barrios más antiguos de la Ciudad. En sus orígenes, fue habitado por las familias aristocráticas de Buenos Aires, hasta que la epidemia de la fiebre amarilla de 1871, los obligo a mudarse al norte. Fue entonces que estas familias propietarias de las casonas de San Telmo, comenzaron a alquilarlas a los inmigrantes trabajadores. Junto con el cercano Monserrat fue el barrio más negro de Buenos Aires, llamándose "Barrio Sur", en oposición al "Barrio Norte" de San Nicolás.
San Telmo se caracteriza por sus caserones coloniales y sus calles, muchas de las cuales aún están adoquinadas. El barrio tiene una magia que lo hace único y especial; esto, sumado a las múltiples atracciones que tiene, hace que esté lleno de turistas, siempre. Hay numerosas iglesias antiguas (como la de San Pedro Telmo), museos, muchas tiendas de antigüedades, galerías comerciales, un mercado tradicional que data del año 1897, una muy variada oferta gastronómica, para todos los bolsillos y todos los paladares, y una feria semipermanente de antigüedades (donde se puede comprar de todo), la Feria de San Telmo en la plaza principal, Plaza Dorrego.
También se realizan actividades relacionadas con el tango, destinadas tanto a los habitantes locales como a los turistas que visitan la zona, para los cuales hay montados locales a todo lujo, donde se puede cenar la mejor carne de las pampas y tomar el mejor vino mendocino y mientras se hace la digestión, disfrutar de las quejas de un bandoneón con un tangazo de aquellos.
Los sábados por la tarde y los domingos durante todo el día, la calle Defensa se convierte en paseo peatonal donde se disfruta de artistas callejeros, titiriteros, magos y estatuas vivientes. Como en una atmósfera de cuento con una escenografía acorde, es un lugar que no se puede dejar de visitar.
Una nublada, y, un tanto fresca mañana de domingo, de diciembre, en Buenos Aires, salí a caminar y terminé recorriendo el barrio de San Telmo que está comprendido por las calles Chile, Av. Ingeniero Huergo, Brasil, Av. Paseo Colón, Av. Martín García, Defensa, Av. Caseros y Piedras. Limita con los barrios de Monserrat al norte, Puerto Madero al este, Boca al sudeste, Barracas al sudoeste y Constitución al oeste. Visita obligada de todos los turistas que arriban a conocer la Reina del Plata.
San Telmo (San Pedro González Telmo) es uno de los barrios más antiguos de la Ciudad. En sus orígenes, fue habitado por las familias aristocráticas de Buenos Aires, hasta que la epidemia de la fiebre amarilla de 1871, los obligo a mudarse al norte. Fue entonces que estas familias propietarias de las casonas de San Telmo, comenzaron a alquilarlas a los inmigrantes trabajadores. Junto con el cercano Monserrat fue el barrio más negro de Buenos Aires, llamándose "Barrio Sur", en oposición al "Barrio Norte" de San Nicolás.
San Telmo se caracteriza por sus caserones coloniales y sus calles, muchas de las cuales aún están adoquinadas. El barrio tiene una magia que lo hace único y especial; esto, sumado a las múltiples atracciones que tiene, hace que esté lleno de turistas, siempre. Hay numerosas iglesias antiguas (como la de San Pedro Telmo), museos, muchas tiendas de antigüedades, galerías comerciales, un mercado tradicional que data del año 1897, una muy variada oferta gastronómica, para todos los bolsillos y todos los paladares, y una feria semipermanente de antigüedades (donde se puede comprar de todo), la Feria de San Telmo en la plaza principal, Plaza Dorrego.
También se realizan actividades relacionadas con el tango, destinadas tanto a los habitantes locales como a los turistas que visitan la zona, para los cuales hay montados locales a todo lujo, donde se puede cenar la mejor carne de las pampas y tomar el mejor vino mendocino y mientras se hace la digestión, disfrutar de las quejas de un bandoneón con un tangazo de aquellos.
Los sábados por la tarde y los domingos durante todo el día, la calle Defensa se convierte en paseo peatonal donde se disfruta de artistas callejeros, titiriteros, magos y estatuas vivientes. Como en una atmósfera de cuento con una escenografía acorde, es un lugar que no se puede dejar de visitar.


