jueves, 13 de agosto de 2009

Pizzas, gazpacho y confesiones.


El domingo a la noche vinieron unos amigos a cenar a casa, como hacía un calor de locos, decidimos cenar en la terraza y así poder disfrutar del poco aire fresco que corría por los áticos madrileños. El menú sencillo, una picada de papas fritas, jamón crudo, queso, pan de pizzas con aceitunas negras y aceite de oliva, gazpacho frío, unas pizzas caseras que estaban en el freezer y que fueron a parar al horno con jamón crudo y cocido, mozzarella, rúcula, rodajas de tomate, anchoas y huevo duro y de postre durazno al natural con helado de vainilla, dulce de leche (original, argentino) y caramelo, todo regado con cerveza helada y alguna que otra botella de Lambrusco di Módena Rosato, vino frizzante con aroma de frutos rojos.
Entre toda esa mezcla de gastronomía argentina, italiana y española y luego de varias latas de cerveza comenzaron las confesiones, se habló de muchos temas: de política, de viajes, de amigos, de amores, traiciones y de religión y aquí me voy a detener por las dos sorpresas de la noche, uno de los que estaba presente, dijo, así, sin prejuicios muy suelto, lo siguiente:
- Yo tuve una novia, sí… cuando era joven,… se llamaba Ana. Va, se llama Ana. Justamente el martes la voy a ver. Salimos durante dos años y medio. Después decidimos romper nuestro compromiso, nuestro noviazgo y comprometernos con Dios. Los dos ingresamos en el seminario, ella para monja y yo para cura. Yo… mucho no aguanté, año y medio y salí eyectado del seminario. Pero ella siguió sí… ahora es la asesora espiritual de mis sobrinos… por eso el martes la voy a ver. Somos muy buenos amigos. Siempre aceptó mi condición.
Y ahí termino y no habló más durante un largo rato, como que se dió cuenta de todo lo que acababa de contar y se llamó a silencio.
La conversación giró en torno al destino de las vacaciones con su pareja, como para romper un poco el clima que se había formado, mas cerveza, mas rosato y, volvieron a quedarse mudos, cuando se reanudaron las confesiones y yo, quien suscribe este post, conté como había sido mi primera comunión, allá hace tiempo y a lo lejos, en Santa fe, en el barrio de María Selva y en la parroquia de Luján.
Mi padre siempre estuvo en desacuerdo en que mi hermana y yo tomáramos la comunión, pero respetó la decisión de mi madre que si quería, pero, con la condición de que no hubiera fiesta, ni invitados, ni reunión, ni comprar ropa, nada de gastos, nada de nada. “Van se confiesan, comen la ostia y a otra cosa. La escuela de la vida es la calle, no la iglesia, las cosas se aprenden afuera, no entre curas y rezando todo el día” decía mi papá. Lo que nunca se enteró mi padre, que en paz descanse, porque me dió vergüenza contarlo, es que el cura que me tomo la primera confesión, no lo hizo en un confesionario, sino que él estaba sentado en una silla con las piernas abiertas y me hizo arrodillar en el piso, entre sus piernas, apoyar mis brazos y mis codos sobre sus muslos, juntar mis manos muy cerca de su abultada panza y mirándole a la cara, contarle mis pecados a los 8 o 9 años, no recuerdo… Así se confesaron todos los niños que tomaron la comunión conmigo y no en el confesionario como se confiesa todo el mundo.
Con el tiempo entendí que significaba. En fin. Son las cosas de la vida.
La charla siguió hasta entrada la madrugada con café, té y más helado con riquísimo dulce de leche. Quedamos en que cuando volvieran de sus vacaciones nos juntaríamos para seguir con las confesiones, las pizzas y el gazpacho.
Hasta la próxima entonces.

10 comentarios:

Bandida dijo...

uy uy uy con esa primera confesion...yo que la novia estaria preocupada....
ex novias las pelotas!
creo que le quedo una cuenta pendiente....hum....mantenenos al tanto como termina esa novela, por favor

Alicia Seminara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marian dijo...

leer ese menu me hizo salivar como una yegua.
Tu viejo tenia razon...y al cura ese...mira............. me llamo yo a silencio! ajjajaajaa

RAMMSES dijo...

Hola Omar,
Cada vez que leo algo referente a los curas, lo castrante de la iglesia católica y confesiones como la tuya es muy fuerte.
En el colmo de mi egoísmo digo que tuve mucha suerte, estudié en colegio de curas, muy estricto, severísimo pero nunca vi algo 'anómalo' ni en mis amigos ni conmigo al menos que yo no lo sepa.
Emotivo, cuantos recuerdos.
Un abrazo y placer de volver por acá.

Omar Magrini dijo...

BAndida, jajaj no hay porque temer, la monja se caso conDios, no mira a nadie, hoy solo los une una relación de amistad.

Marian: jajaja menu de domingo a la noche en la terraza, a proposito hace mucho que no llueve y refresca un poco!! Es verdad ahora en la distancia me doy cuenta, cuanta razón tenia mi padre y yo que lo miraba raro.

Rammses: bienvenido nuevamente al globo!!! Es verdad es muy fuerte, y hoy despues de mucho tiempo me animo a contarlo porque lo tenia guardado, es más lo habia borrado de mi memoria, pero algo hizo que saliera a la luz nuevamente. Seguramente que hay lugares, colegios, seminarios en los que no pasara nada, pero lo que narre es real y ese dia tomamos la comunion casi como 40 niños. Imaginate.

Un saludo para todos y que tengan un muy lindo fin de semana!!
Omar

Hisae dijo...

Supongo que todos tenemos algún secreto confesable, que guardamos quizás, para veladas como estás...
Ninguna vida sigue un curso previamente establecido... Siempre hay algo, que por una razón u otra, callamos...

Un abrazo, Omar. Feliz pizza!!

Nituni dijo...

Buenas, que tal?
Vengo a confesarme. Paso para el fondo? Tengo que sostener el cirio?

Polin dijo...

Omar que buen post!!! que increíble las confesiones..la tuya terrible..que pena que exista gente así, con una mente tan sucia..

Meryas dijo...

A mi el gazpacho no me gustó, me dió la sensación de que tenia que estar caliente...
El brillante lo que escribiste, muy bueno.

Omar Magrini dijo...

Mario: es cierto, siempre hay secretos guardados que en algún momento salen a la luz, quizá estan listos para salir desde hace mucho tiempo, pero uno decide el monento de hacerlos públicos, tal vez en situaciones como éstas, de confesiones o porque el tema asi lo amerita.

Nituni: los confesionarios por el pasillo a la derecha.Pero parece que hay sacerdotes que no los utilizan. Cuidado.

Polin: hay un viejo dicho popular que dice, "hay de todo en la viña del Señor" y efectivamente es asi hay de todo y para todos y en todos los rubros, no se salva nadie, pero hay que tener un poco de fe y pensar que todo no esta tan podrido. Al menos a uno le queda la esperanza de creer que es asi.

MEryas: muchas gracias me alegro que te haya gustado. Lo del gazpacho a mi tampoco me termino de gustar, será porque tiene un sabor muyfuerte a pepino. Hay algunos lugares que lo sirven con una bandeja de ingredientes para agregarle, cebolla, tostaditas, pimiento, mas pepino y hay gente que le pone hielo. EN fin son gustos y costumbres. Yo tomaría otro.

Un afectuoso saludos para todos y que terminen muy bien el domingo.
Omar

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